Angélica Rochon

Argentina (1951)

 

Palpitando

Cantabria -2018

 

Como una suma de vientos cada vez más fuertes, de esa manera, me atravesó lo natural.

Llegué a Cantabria y esta tierra me empezó a dar su esencia.

La gran piedra: El agua que arrastra la sombra interior, la traga, la elimina.

Las capas de mi piel / mi piel, mis escamas se limpiaron. Me renuevo y me impregno nuevamente.

Yo, la piedra y el  mar / uno.

Como era en el principio de los tiempos.

Caminando encontré la piedra que todo lo sabe. Suma de vientos. Cabellos, los míos, textura paralela.

En un momento la ví. Diminuta, única, pertenece al mar, naturaleza sublime, efímera, radiante.

Me trago el verde, me transformo, me hago alga.

Siempre me acompaña el palpitar junto a las líneas que se cruzan por mi cuerpo abrazándome.

Me acuesto entre hojas y cierro los ojos, sonidos silenciosos.

Entre las olas están imponentes los custodios y testigos del tiempo.

Son cicatrices, muchas.

Allí anidan las aves del paraíso: es la piedra materna.

Luego me poso en la marisma y ya soy sólo vida / sólo respirar.

Angélica Rochon

Palpitating

Cantabria - 2018

 

As a sum of winds every time stronger, in that way went through me the natural.

I arrived to Cantabria and this land began to give me its essence.

The great  stone: The water that drags the interior shadow, it swallows it, it eliminates it.

The layers of my skin/my skin, my scales were cleaned. I renewed myself and I impregnated myself again.

I,  the stone and the sea/one.

As it was at the  begining of times.

Walking I found the stone that everything knows. Sum of winds. Hairs, mine,  parallel structure

In a moment I saw it.  Tiny, unique it belongs to the sea,  the sublime nature, ephemeral, radiant.

I swallow the green, I transform myself,  I become into an algae

The palpitating  is always accompanying me together with the lines which go through my body

hugging me.

I lie down among the leaves and close my eyes, silent noises.

Among the waves are imposing  the guardians and witnesess of the time. They are scars, many.

There nest the birds of the paradise: it is the maternal stone.

Then I rest on the salt marsh and I already am life/only breathing